El Futuro de la Reumatología

El Futuro de la reumatología.
Esperanzas para una especialidad en crisis

Rev Colomb de Reumatol 2004

Según fuentes del Colegio Americano de Reumatología la reumatología es una especialidad en crisis. Según sus estimaciones habrá más doctores retirándose de la práctica de la reumatología que ingresando. En Canadá no es diferente: las proyecciones estimadas sugieren la necesidad de cubrir 64% de las plazas para el año 2026. En nuestro país, a pesar de la solidez con que se realizan las actividades en reumatología por diferentes grupos, se mantiene estable el número de reumatólogos y en una proporción de las más bajas del continente por número de población (1 reumatólogo por cada 400.000 a 450.000 habitantes).
Aunque se ha avanzado sensiblemente en el tratamiento de las enfermedades reumáticas y son prevalentes en todas las razas y edades hay barreras identificadas como generadoras del “desgano crónico” hacia la especialidad. Se han reportado barreras en los costos de las medicinas, las políticas de regulación, el papeleo que deben llenar los médicos para autorizaciones y atención del paciente y el represamiento de pacientes a consecuencia de las políticas regulatorias. Adicionalmente, aun en países como Canadá, 28% de los médicos reportan que no pueden vivir sólo de la práctica de la reumatología por el bajo ingreso comparativo de los reumatólogos frente a otras subespecialidades.
Aunque estos puntos son conocidos hay cierto consenso en que la manera como la reumatología se relaciona con las ciencias básicas como inmunología, genética o biología molecular y los avances terapéuticos centrados en el desarrollo por computador, teniendo en cuenta el conocimiento básico, nos dan una ventaja frente a otras especialidades hacia el futuro.
Sin embargo, estas son solo promesas. A pesar de que hemos entrado en un período de transición donde tenemos más y mejores medicamentos disponibles y también más atención de los medios para enfermedades (la artritis reumatoide, la artrosis degenerativa o la osteoporosis), al revisar la estructura de costos en la atención del paciente reumático el ingreso para el reumatólogo es una mínima parte que no alcanza el 10% de lo que se genera por parte de los estudios complementarios, los medicamentos y las ayudas. Los reumatólogos que atienden el Plan Obligatorio de Salud (POS) se encuentran sobrecargados de pacientes y, como en todo el sistema, con pagos retardados e ingresos que apenas justifican el tiempo dedicado a la atención de pacientes. Aunque no tenemos la estadística exacta de cuántos reumatólogos hacen otras cosas para subsistir hay fenómenos como el de algunos médicos trabajando con empresas multinivel y en otro tipo de negocios que nos dejan entrever claramente la profundidad de la crisis.
Hay otros que han optado por convertirse en verdaderos representantesde la industria farmacéutica: se encargan de las relaciones públicas y mercadeo de un producto determinado y se benefician con programas de educación continua y desarrollo de protocolos que, si bien son interesantes y han permitido la internacionalización de la reumatología colombiana, son transitorios, esporádicos, dependen de los lanzamientos de los productos y por la competencia por acceder a ellos se están “tugurizando” y han ido alcanzando rápidamente los valores de las consultas particulares, en devaluados pesos, cuando al inicio se mantenían en estándares internacionales.
Nuestra responsabilidad debe ser definir nuestro propio futuro fortaleciendo todos aquellos programas que fortalezcan la especialidad. Las clínicas de artritis tempranas colombianas (CAT´s) representan un modelo único a nivel internacional por que no están centradas únicamente en un protocolo científico sino que buscan ser centros de integración gremial y académica que faciliten la toma de decisiones y la unión frente a los otros actores del
sistema. Debemos apoyar las CAT´s por que nos obligan a pensar en grupo en cada una de nuestras ciudades, por que fortalecen nuestra capacidad de negociación, por que integran nuestras posiciones a nivel nacional, por que facilitan la toma de decisiones, por que apoyan la labor de la Asociación, por que nos pueden devolver el control de nuestros actos y nos facilitan y también les facilita, la relación bilateral con la seguridad social, la medicina prepagada y la industria farmacéutica, así como con cualquier otro actor interesado en el servicio de los reumatólogos.
Las CAT´s pueden ayudar a conseguir, finalmente, que en este país desarrollemos programas estatales de promoción y prevención en una especialidad que debe probar su utilidad más allá de los textos y sitios académicos. Consideramos que programas de este tipo van en la dirección correcta y son un paso para pensar con más claridad cuál es el futuro de la especialidad.
Carlo Vinicio Caballero Uribe 2004
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