La Creación Autodestructiva de la Medicina



Que un libro escrito por un médico logre en poco tiempo reseñas de parte del New York Times, The Wall Street Journal , The Economist yForbes entre otros no es algo común. A menos que sea un libro poco común o esté escrito de una forma inusual. Es un libro poco común porque está escrito por un Cardiólogo que aún ve pacientes, genetista e investigador con múltiples artículos en la literatura médica y más de 30 libros dirigidos como el dice en su libro para el ¨microcosmos¨ de la Medicina. Trabajó por años en la Cleveland Clinic y a raíz de una profunda disputa sobre las conexiones entre la industria farmacéutica y la academia ya que tuvo una participación destacada en el retiro del Vioxx del mercado.Topol fue uno de los primeros en detectar y denunciar el hecho a su vez uno de los escándalos más grandes de la medicina en los últimos años y su cargo fue eliminado. Topol conoce el establecimiento, la medicina y los médicos desde lo más profundo. Actualmente se encuentra como director del Scripps Translational Science Institute y el es Chief Academic Officer de Scripps Health y recientemente obtuvo la silla Gary and Mary West de ¨Innovative Medicine¨, creada para trabajar estos aspectos concernientes con el futuro de la Medicina.
La Creación Autodestructiva de la Medicina es un libro poco común porque Topol no escribe esta vez para médicos o revistas médicos si no para para el público general. Lo hace amena y fluidamente y con un balance apropiado de citas del mejor nivel donde a la par que se referencian los artículos científicos de las mejores revistas médicas también se citan artículos de los principales diarios o páginas de reconocido prestigio en el campo de la tecnología o de la medicina. Es un libro poco común porque Topol quiere remover el establecimiento y ponerlo a pensar y para esto parte de la analogía con la obra del economista y profesor de Harvard, Joseph Shumpeter que aportó al campo de la economía la concepción cíclica e irregular del crecimiento económico en su libro Theory of Economic Development  de 1911 cuando aún vivía en su natal Ucrania. Shumpeter establece los ciclos donde los empresarios crean innovaciones  técnicas y financieras en un medio competitivo en el que deben asumir continuos riesgos y beneficios que no siempre se mantienen. Los ciclos económicos se dan per se y de la misma forma que cada ¨boom¨ destruye el equilibrio , cada depresión tiende a establecer uno nuevo.
La tesis central de Topol es que vivimos una época de convergencia de lo digital no médico a través de los móviles, la computación en la nube, las redes sociales con el mundo médico digital emergente de la genómica, los biosensores e imágenes avanzadas. Esta convergencia lleva a la verdadera digitalización de los humanos a través de este proceso de destrucción creativa donde se cuestionan todas los paradigmas corrientes de la medicina actual. Topol habla de una ¨Ciencia de la individualidad¨ donde la primacía del individuo sobre el conocimiento de sus padecimientos va a cambiar la forma cómo ejercemos la Medicina.  Todas las herramientas disponibles para digitalizar a los humanos son redes, bien sea de sensores, neuronales, regulatorias de genes o sociales que difieren en sus nodos si son  una red social o un Loci del DNA pero que comparten los conceptos de ¨driver nodes¨ y ¨hubs¨. La mayor cantidad de datos que podemos capturar y procesar de todas estas fuentes, la mejor definición de un individuo particular.  Este individuo digital o ¨Homo Digitus¨ donde convergen  la secuencia del DNA, los teléfonos inteligentes, aparatos digitales, nanosensores, Internet, computación en la nube, sistemas de información y redes sociales se va definiendo de una forma única e individual como nunca se había hecho previamente en la historia. El libro es muy interesante y creo que de lectura obligatoria porque nos muestra el futuro, justifica el rol creciente de los pacientes en el cuidado de la salud, nos pone a pensar en nuevos paradigmas y claramente sabe de qué está hablando.

Topol divide su libro en varias partes. En la primera parte habla del ¨Panorama Digital¨ donde trata el tema de una cultura participativa dirigida por los datos. No deja de sorprender que más del 40% de los norteamericanos pueden definirse como ¨hiperconectados¨ que se define como el uso de 7 aparatos diferentes y 9 aplicaciones diferentes para estar conectado a una pantalla tanto como sea posible, en todos los sitios. Considera que 6 avances digitales en los últimos 40 años, el teléfono celular, computador personal, internet, los aparatos digitales, la secuenciación del DNA  y las redes sociales han llevado a una gran inflexión en la Medicina que se dirige hacia una nueva era. La conectividad constante y el surgimiento del ¨netizen¨ o ciudadano de la red y el ´´digerati¨ derivado de la fusión de digital y letrado identificando lo primero a la persona activamente comprometida en comunidades en línea y la segunda a los influenciadores de la comunidad digital. La colaboración y el ¨crowdsourcing¨ o el conocimiento provenientes de la gente, la colectividad es más inteligente que el individuo; el consumo personalizado  o a la carta que ha transformado la publicidad, los medios, las finanzas, compras al detal y los viajes con una notable resistencia de la medicina y el cuidado de la salud y la posibilidad de almacenar tanta información en la nube. Cita a Marshall McLuhan, que pudo anticipar el término de ¨navegar¨ en documentos de conocimiento 30 años antes de Internet como lo conocemos  y además trató el concepto de la ¨aldea global¨ a través de un sistema nervioso electrónico mucho antes de las redes sociales describiendo el concepto de  que los medios son extensiones de nuestro propio ser. Si la medicina todavía depende del medio, que según McLuhan era el mensaje,  piensa que en un futuro cercano será movida no por el medio sino por lo individual o personalizado. En la segunda sección de la primera parte trata la orientación actual de la medicina que es una crítica al modelo vigente orientado a estudiar grandes grupos y aplicar guías sin tener en cuenta la individualidad de las personas. Critica y lo hace muy fuerte y documentalmente a la medicina basada en la evidencia y su ¨santo grial¨¨, los estudios randomizados y aleatorizados. Critica las guías de expertos que usualmente incluyen recomendaciones para gran cantidad de asuntos donde no existe evidencia. Solamente el 0.5% de 38 millones de trabajos publicados son citados más de 200 veces  y la mitad nunca reciben una cita. Y lo hace con la propiedad de quien conoce el sistema desde adentro.  En la tercera sección habla de profunda influencia que está teniendo el Internet en la capacidad de las personas normales y corrientes estar informados. Si bien reconoce los riesgos de desinformación o mala información en la red también muestra que los pacientes o las personas toman autónomamente decisiones en contra de las medicina y los médicos precisamente cansados de un modelo de poca información , asimétrico, costoso y falto de credibilidad. También hace notar que en los últimos años progresivamente la información obtenida es mucho más seria y confiable y sitios creados por pacientes y comunidades en línea sin intervención de médicos o para calificar o encontrar a los médicos entre otras actividades que están haciendo los pacientes en línea.
En la segunda parte hace un recorrido por todas las formas disponibles para adquirir datos en fisiología a través de sensores inalámbricos y uso de aplicaciones para monitorizar la glicemia , el ritmo cardiaco, los signos vitales, ataques asmáticos, apnea del sueño, desórdenes del estado de ánimo , envejecimiento , adherencia a los medicamentos y el emergente mundo de los laboratorios a través de los móviles.  En biología destaca un tiempo importante a analizar los progresos en la secuenciación genómica y en especial su utilidad en la farmacogenómica que permitirá ahorrar muchísimos costos detectando a individuos que no van a tolerar un medicamento y cuyos costos de implementación vienen bajando ostensiblemente. la primera secuenciación del genoma tomó 30 años y costó $2.7 billones de US , en 2007 el proyecto genoma duró 4 años y $100 millones y en 2008 el genoma Watson  tomó 4 meses y solo $1.5 millones. Ya hay proyectos con costos de $4000 a $5000 dólares y se visionan como una prueba más de laboratorio. También describe las novedades en las imágenes anatómicas de todo tipo a través de imágenes cada vez más precisas y fáciles de analizar. Finalmente en esta sección menciona todas dificultades actuales con los registros médicos electrónicos que son inadecuados, no están integrados y no tienen sistemas de alertas adecuadas. Los errores son frecuentes y hace notar que de estos, 39% de los errores provienen de las órdenes médicas, 12% ocurren al transcribirse estas órdenes, 11% en la farmacia y en la administración por las enfermeras está la responsabilidad del 38% restante. Al final describe cómo se pueden integrar toda esta captura de datos combinando los sensores inalámbricos y la genómica y el desarrollo de medicamentos.
En la tercera y última parte nos describe este ¨Homo Digitus¨ resultante del que hablamos al principio. Cuestiona seriamente la capacidad de adaptación y cambio de la medicina actuar para adoptar nuevos modelos que tengan en cuenta las innovaciones en aspectos tan simples como  uso de correos electrónicos, redes sociales y telemedicina. También la capacidad de la industria de la ciencia de la vida como llama a la industria farmacéutica y de aparatos tecnológicos relacionados con la salud. Es algo pesimista sobre la medicina y los médicos y considera que ¨de todas las profesiones representadas en el planeta, tal vez no haya una más resistente al cambio que la medicina. Si hay un grupo que se pueda llamar falto de plasticidad , se aplicaría primero a los médicos¨. Por eso tal vez , su libro esta escrito para el público cansado tal vez de lidiar con ese microcosmos al cual conoce muy bien y lo percibe resistente al cambio y hace un llamado a las personas del común a ser activistas y exigir cambios que ya estan aca pero que por uno u otro factor aún no se han integrado totalmente en la práctica de la medicina.
La receptividad de los grandes medios y su posición actual como uno de los líderes mayores visionarios de la medicina parecen darle la razón. En la minoría de colegas que han abrazado estos cambios su discurso es entendible y pudiera parecer como un llamado desesperado a lo que ya es evidente y palpable. Es cierto, al libro le falta cierto balance, riguroso en las críticas contra el establecimiento al que juzga con referencias contundentes, pero no así con la tecnología donde acepta que muchas cosas estàn incipientes y requieren ser probadas. Por exaltar lo tecnológico parece olvidarse del ser humano de carne y hueso que es más mucho más que un número digital o un resultado y aunque en cada parte enumera desventajas parecería dar la sensación de que este ¨Homu Digitus¨no es humano. Sin embargo,un libro así era muy necesario. Es como recibir una ¨bofetada¨ para salir del aletargamiento. Todo médico debería leerlo y sacar sus conclusiones, puede estar de acuerdo o no pero lo que no puede y debe es ignorarlo. El mundo está cambiando. Los médicos también deberíamos hacerlo.



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