miércoles, 13 de diciembre de 2006

Medalla al Merito Académico Universidad del Norte Nov 2006


Discurso durante la Ceremonia de otorgamiento de la Medalla al Mérito Académico . Carlo V Caballero-Uribe MD


Es para mi un verdadero honor dirigir estas palabras de agradecimiento a ustedes en representación de los profesores exaltados el día de hoy con lo que constituye lo que se denomina técnicamente incentivos académicos, pero que en la realidad creo que son el reconocimiento a un el plan de vida muy particular que estoy seguro han escogido cada uno de ellos.

Lo hago en mi condición de hijo múltiple de esta Universidad.

Desde el Colegio aprendí a escuchar sobre la Universidad a través de las acciones de mi Padre, Jaime Caballero Corbacho, quien adelantaba la instalación de la Facultad de Medicina en compañía de otros ilustres miembros fundadores y después, ya como estudiante de Medicina frecuentemente compartíamos opiniones, acuerdos y desacuerdos sobre lo que era el crecimiento de la Facultad.

Fui testigo de los altísimos niveles de exigencia y proyección a los que desde entonces nos sometían a quienes hoy con mucho orgullo exhibimos el rotulo de egresados de esta Universidad. Posteriormente al llegar de mi especialización de Medicina Interna y Reumatología y después de unos años de ejercer la profesión sentí la necesidad de regresar al Alma mater para adaptarme al entorno que exige la famosa ley 100 y pude apreciar la evolución de la Universidad, ya como un estudiante de postgrado durante la especialización de Gerencia en Servicios de Salud.

Cuando revisé el documento sobre el Plan de Desarrollo 2003-7 sobre la Universidad Investigativa en la Sociedad del Conocimiento sentí satisfacción al comprobar que no son solo palabras escritas. Se busca un perfil del egresado donde se debe destacar la pertenencia, el comportamiento ético, los valores humanos y un ejercicio profesional de la más alta calidad con lo cuál sentimos una identificación completa.

Luego, he sido profesor desde hace más de 10 años, tiempo en el que he visto crecer la Universidad y la Facultad a unas alturas reservadas solo para aquellos más capaces. En ese contexto y al revisar en el documento el perfil que desea del profesor la Universidad, vemos que se busca un perfil académico e investigativo, con máxima formación, que se desarrolle en la investigación y la producción intelectual pero que también crezca personal y moralmente dentro de la institución la cuál debe ser un verdadero proyecto de vida.

Los logros obtenidos y evaluados objetivamente a través de la escala de meritos muestra que todos los profesores acá presentes son proactivos y tienen una actitud positiva y el perfil deseado por la Universidad. De está manera entienden el compromiso que menciona el citado documento para convertirse en modelos de referencia para la construcción de los valores que se desea desarrollar en el estudiante que a su vez debe verse reflejado en la Ciudad y en la Región.

Y es que, urgentemente necesitamos forjar una sociedad de valores que tenga referentes claros. Recientemente escribí en una revista de ensayos un artículo de título “’ Barranquilla, un caso de baja autoestima”’ donde revisaba la definición de autoestima como un sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. La autoestima es importante porque es nuestra manera de percibirnos y valorarnos así como también moldea nuestras vidas. Una persona o una ciudad que no tiene confianza en sí misma, ni en sus propias posibilidades, puede que así lo sea por experiencias previas o que así se lo han hecho sentir por mensajes de confirmación o des-confirmación que son trasmitidos por personas importantes en la vida de ésta, que la alientan o la denigran. La hipercrítica, la crítica destructiva y la ausencia de reconocimiento a lo positivo crean un ambiente generalizado de desazón y desesperanza que produce una baja autoestima. En este ambiente la Universidad del Norte brilla como un oasis en el desierto y envía mensajes positivos a nuestro colectivo a través de su reconocimiento nacional e internacional y se constituye en un referente claro y obligado en el Caribe Colombiano.

Creo, sin temor a equivocarme, que el perfil deseado de nuestros egresados y profesores en general y el de este grupo de profesores exaltados en particular, trascienden largamente la frontera de la Universidad y enseñan a nuestra querida Ciudad y a nuestro Caribe que entre todos si podemos, que en el Caribe hay gente para las artes, los deportes, la moda o el comercio pero también hay gente para la Ciencia y el conocimiento. Hay gente que pretende un mundo diferente desde su visión académica y aporta día tras día de una manera muchas veces silenciosa su grano de arena en la construcción de una mejor sociedad. Hay gente que en solo 40 años de historia, de los cuales honrosamente he compartido casi la mitad como estudiante o profesor, ha logrado consolidar un Norte en el cuál nuestra sociedad puede y debe verse reflejada en su mejor perfil y mejorar la autoestima colectiva. Muchas gracias.

Bolívar y los Reumatólogos

DISCURSO DE INAUGURACIÓN. IX Congreso Colombiano de Reumatología
QUINTA DE SAN PEDRO ALEJANDRINO. Santa Marta 7 de Agosto del año 2003
Carlo Vinicio Caballero Uribe
Presidente ACR 2001-3
“Cuando los sucesos no están asegurados, cuando el Estado es débil, y cuando las empresas son remotas, todos los hombres vacilan; las opiniones se dividen, las pasiones las agitan y los enemigos las animan para triunfar por este fácil medio. Una debe ser la patria de todos los americanos... Luego que seamos fuertes por estar unidos, se nos verá de acuerdo cultivar las virtudes y los talentos que conducen a la gloria y el progreso destinada a la América meridional; entonces las ciencias y las artes que nacieron en el Oriente y han ilustrado a Europa, volarán a Colombia libre que las convidará con un asilo" Simón Bolívar. Carta de Jamaica. 6 de septiembre de 1815


Hoy 7 de Agosto, Nos encontramos reunidos ante el Altar de la Patria. Hace 184 años, Simón Bolívar logro derrotar a los españoles en la batalla del Puente de Boyacá después de haber realizado una de las maniobras militares más arriesgadas e importantes de la Historia de la Humanidad, como lo fue el Paso de los Andes desde los Llanos Colombo-venezolanos en condiciones precarias y a más de 4000 metros de altura. De esta manera sorprendió a los realistas y selló nuestra independencia, uniendo a la Nueva Granada y a Venezuela para crear a Colombia. Bolívar formó así, la base desde donde libertaria una extensión de terreno y personas que se extendía desde el norte de Sudamérica hasta los confines de la Argentina, gestando una obra cuyas dimensiones aún no hemos terminado de comprender. ¡El sueño de una confederación de naciones en una América hispana libre, independiente y con peso específico en el concierto de las naciones¡. Nunca fuimos tan grandes, nunca más lo hemos vuelto a ser.
El caudillismo, el regionalismo insensato, las intrigas, las penurias económicas de la nueva nación y los efectos de la larga colonización española no permitieron cristalizar para siempre el sueño bolivariano. Sin embargo Bolívar nos debe recordar el poder de la unión, el aprender a pensar en grande, el creer en lo nuestro, el tener decisión, patriotismo, verraquera y el edificar una visión conjunta positiva para nuestros sufridos pueblos.

La Asociación Colombiana de Reumatología como la Gran Colombia en sus inicios ha transitado los caminos de la Unión, la visión conjunta, el regionalismo constructivo y las propuestas autónomas. Después de 35 años y en especial durante los últimos 10 años hemos logrado integrar un modelo de desarrollo para una Asociación Científica basado en el respeto por las diferencias pero la unidad en las decisiones.
Nuestro modelo está centrado en las personas y reconoce el valor agregado que debe tener una Asociación. Por eso, a través de diferentes estímulos valora altamente el elemento humano en formación, las necesidades académicas de sus miembros o su producción intelectual. A pesar de ser un grupo relativamente pequeño, tenemos la fortuna de contar entre nosotros con historiadores, investigadores, pedagogos, docentes universitarios, académicos, políticos, gremiológos, intelectuales, empresarios y dirigentes que enriquecen la convivencia y permiten el debate respetuoso de las ideas y la generación de modelos propios, retribuyendo largamente lo recibido por la Asociación.

Esta proyección social y de servicio al reumatólogo, solo una parte de lo que hacemos como Asociación, también nos ha permitido solidificarnos económicamente debido a la variedad de productos que ofrecemos, a la seriedad y organización que tiene la Asociación, al el sentido de pertenencia por la institución y la proyección y visión compartida de todos nosotros que han logrado que la industria farmacéutica nos brinde un apoyo permanente e incondicional, los médicos su confianza al participar reiterativamente en cada uno de nuestros eventos y nuestros miembros su voto de confianza en las políticas y acciones de la Asociación. Esto demuestra, contra todo pronóstico, que la academia y la búsqueda de la excelencia aún en los tiempos aciagos de la ley 100 pueden ser rentables social y económicamente cuando se tiene un norte definido y políticas coherentes.

Nuestro modelo se opone al de muchas Sociedades Científicas del nuestro y de muchos Países donde hay fallas en la comunicación, centralización en la información, ausencia de democracia, falta de planificación, exceso de política y búsqueda de los beneficios personales ante que los colectivos. Basta ver las precarias condiciones de todas aquellas instituciones constituidas para la defensa del médico, que atomizadas, se disuelven lánguidamente con más pena que gloria.
Algunas entidades como Sociedades Científicas que ha apoyado proyectos como el de Recertificación y el Manual Nacional de Tarifas y el naciente Colegio Médico Colombiano buscan sacarnos de esta horrible noche en que está sumido el cuerpo médico nacional por no creer y trabajar por la unión como la premisa necesaria para el progreso.

Colombia como Nación, desde la época de Bolívar, sabe el alto costo de no respetar nuestras diferencias y no tener unidad frente a las decisiones colectivas de nuestra democracia. ¿Dónde estaríamos de haber entendido y perseverado en los ideales Bolivarianos? La historia no enseña reiterativamente que la Unión hace la fuerza. Necesitamos unión en nuestras familias, nuestras regiones, nuestro País, nuestros países, nuestras asociaciones locales, regionales, nacionales e internacionales. Como Asociación debemos seguir trabajando todos los días en Consolidar una Unión permanente para que no suceda lo de la Gran Colombia. Debemos hacer valer por encima de todos nuestros valores representados en la Equidad, Justicia, Unidad y Solidaridad ante todo y ante todos.

Acá, Desde el Altar de la Patria y ante la memoria de Bolívar, yo los invito a que exploremos el fondo de nuestro corazón y desde ahí decidamos para siempre no descansar en nuestro empeño de tener una Asociación de todos, por todos y para todos. Yo invito a que todos los médicos acá presentes apoyemos decididamente la Unidad Médica Nacional como el único camino para salir del largo túnel donde estamos. Yo los invito a que luchemos contra ese demonio interno de la individualidad que suprime y acaba la colectividad, que seduce y nos aleja de lo que sabemos es justo y necesario. Acá, desde el Altar de la Patria, rompamos nuevamente esas cadenas mentales y decidamos como lo hizo Bolívar hace 184 años, que nuestro tiempo ha llegado.
Muchas gracias

domingo, 10 de diciembre de 2006

La Reumatología Moderna

Los Retos de la reumatología Moderna
Rev Colomb de Reumatol 2006
Durante los últimos 15 años hemos asistido a un “boom”’ en la práctica y ejercicio de la reumatología. Hemos presenciado el auge y caída de nuevos Aines con novedosos mecanismos de acción que nos han llamado la atención sobre viejos problemas que siguen vigentes como el de las complicaciones cardiovasculares. También han surgido mejores medicamentos para tratar las complicaciones de los tratamientos establecidos como en el caso de la osteoporosis inducida por corticoides. Pero por encima de todo han aparecido medicamentos más efectivos para tratar las diferentes enfermedades reumáticas, en especial la artritis reumatoide.
Los productos derivados de la biotecnología han marcado un antes y después en la forma de abordar al paciente con Artritis Reumatoide. Gracias a estos productos, y al ser utilizado como comparador, conocemos mucho mejor la efectividad de antiguos productos como el metotrexate, sabemos que debemos utilizar mayores dosis que las acostumbradas y utilizar más frecuentemente vías alternas a la oral como la subcutánea principalmente a mayores dosis. Hemos aprendido, que los antiguos productos al compararlos con los de biotecnología funcionan mejor si se dan en combinaciones, las cuales no son más tóxicas. Hemos aprendido que aunque las respuestas de los productos de biotecnología son muy superiores, ya que actúan más rápido y han demostrador inhibir la progresión radiológica, considerada el “’gold estándar”” actual del desenlace en la AR, requieren la mayoría de las veces un producto como el metotrexate para obtener un mejor resultado. Y con todos estos productos hemos aprendido que tenemos que seleccionar bien los pacientes, que entre más temprano iniciemos una terapéutica apropiada lograremos una mejor respuesta, que el seguimiento debe ser estrecho, continuo y que se requieren unas medidas de evaluación lo más objetivas en lo posibles para evaluar el desenlace de nuestros pacientes. Y no es una labor de poco alcance, los pacientes aún llegar tarde a la consulta con el reumatólogo, sus citas no son periódicas, los medicamentos son costosos e inalcanzables para muchos y en los que los reciben muchas veces se requiere de una lucha frontal contra el sistema de salud siempre acompañada de la presencia de abogados connotaciones jurídicas. Y una vez se recibe el medicamento aún hay pacientes que no responden lo suficiente y requieren nuevos y mejores medicamentos que están bajo investigación constante. Esto ha cambiado los objetivos del tratamiento y ahora vemos con frecuencia que la meta principal es la remisión, considerada como la ausencia de síntomas y marcadores sugerentes de actividad.
Todos estos cambios se han reflejado en el quehacer de muchos reumatólogos alrededor del mundo. Ahora existen “’Clínicas de Artritis Tempranas”” que buscan dar una atención integral a los pacientes intentando que lleguen antes de tener un año con la enfermedad y frecuentemente con los datos obtenidos de ellas mismas se sostiene que los pacientes deben idealmente llegar antes de 12 semanas. También existen centros de infusión o “”Clínicas de Artritis Resistentes”’ orientadas a dar un abordaje integral a pacientes que han tenido fallas a otras terapias y requieren medicamentos de aplicación endovenosa o e infusión. También se ha disparado y reorientado el concepto de clinimetria que existe desde hace más de 20 años, de uno ligado con los estudios de investigación clínica y evaluación de nuevas moléculas a uno de aplicación diaria en práctica clínica que de ser algo sugerido está pasando a una necesidad obligatoria del reumatólogo moderno.

En este contexo, la ACR ha tomado desde hace varios años conductas definidas de estandarización a través de las guías de manejo de la AR, cuya segunda edición debe estar por salir, de atención a través del programa de Clínicas de Artritis tempranas, pionero en Latino América, que busca integrar una red de Clínicas a través del país para lograr una atención oportuna y eficiente del paciente reumático lo más tempranamente posible y cuya evolución hemos seguido a través del viaje que se realizó a Leiden a visitar las Clínicas de ese lugar , pioneras a nivel mundial y la presentación que se hizo en el Congreso Americano de Reumatología en San Antonio, en el “”Latin American Study Group”’ en año 2004 , la iniciación del “”Colombian Protocol and Early Arthritis Registry”” más conocido como “COOPERAR”’’en el 2005 y en este año la presentación de los primeros datos durante el Congreso Panamericano de Reumatología en Lima en Agosto de este año.

Ahora, a actual junta directiva Para este curso la junta directiva de la asociación se ha propuesto como objetivo general lograr que los reumatólogos colombianos apliquen durante su práctica diaria, medidas de evaluación objetivas en cada una de las enfermedades reumáticas más prevalentes. De manera que la utilización de estas medidas no sean solo para aplicar en trabajos de investigación.

Con la ayuda de prestigiosos conferencistas dedicados desde hace mucho tiempo a estos temas como el Dr. Tehodoro Pincus, el Dr. Mario Cardiel, el Dr. Enrique Batlle y el Dr. Carlos Pineda que nos acompañan desde Estados Unidos, Mexico y España y con el apoyo de nuestros compañeros Carlo Caballero, Edwin Jáuregui, Ricardo Pineda y Adriana Rojas; los reumatólogos asistentes a las conferencias y talleres programados deberán salir con la decisión de implementar una forma de evaluación objetiva en su trabajo rutinario, que les permita realizar una practica acorde con la reumatología moderna.

No podemos pasar por alto que las herramientas de medición que se utilizan en el momento muestran dificultades para su implementación definitiva. Algunas son dispendiosas para su aplicación, algunas no son reproducibles, no han sido validadas al español o presentan diferencias en sus resultados de acuerdo a la raza que se aplique, entre algunas de las dificultades descritas con estas medidas de evaluación. Sin embargo, la aplicación de la clinimetria en la practica reumatológica ha cambiado la perspectiva del cuidado de nuestros pacientes, la toma de decisiones ha dejado de ser intuitiva gracias al uso de estas herramientas que permiten tener medidas cuantitativas que facilitan la toma de decisiones y permiten hacer un mejor seguimiento de nuestros casos.
Elías Forero
Carlo Vinicio Caballero Uribe

El Futuro de la Reumatología

El Futuro de la reumatología.
Esperanzas para una especialidad en crisis

Rev Colomb de Reumatol 2004

Según fuentes del Colegio Americano de Reumatología la reumatología es una especialidad en crisis. Según sus estimaciones habrá más doctores retirándose de la práctica de la reumatología que ingresando. En Canadá no es diferente: las proyecciones estimadas sugieren la necesidad de cubrir 64% de las plazas para el año 2026. En nuestro país, a pesar de la solidez con que se realizan las actividades en reumatología por diferentes grupos, se mantiene estable el número de reumatólogos y en una proporción de las más bajas del continente por número de población (1 reumatólogo por cada 400.000 a 450.000 habitantes).
Aunque se ha avanzado sensiblemente en el tratamiento de las enfermedades reumáticas y son prevalentes en todas las razas y edades hay barreras identificadas como generadoras del “desgano crónico” hacia la especialidad. Se han reportado barreras en los costos de las medicinas, las políticas de regulación, el papeleo que deben llenar los médicos para autorizaciones y atención del paciente y el represamiento de pacientes a consecuencia de las políticas regulatorias. Adicionalmente, aun en países como Canadá, 28% de los médicos reportan que no pueden vivir sólo de la práctica de la reumatología por el bajo ingreso comparativo de los reumatólogos frente a otras subespecialidades.
Aunque estos puntos son conocidos hay cierto consenso en que la manera como la reumatología se relaciona con las ciencias básicas como inmunología, genética o biología molecular y los avances terapéuticos centrados en el desarrollo por computador, teniendo en cuenta el conocimiento básico, nos dan una ventaja frente a otras especialidades hacia el futuro.
Sin embargo, estas son solo promesas. A pesar de que hemos entrado en un período de transición donde tenemos más y mejores medicamentos disponibles y también más atención de los medios para enfermedades (la artritis reumatoide, la artrosis degenerativa o la osteoporosis), al revisar la estructura de costos en la atención del paciente reumático el ingreso para el reumatólogo es una mínima parte que no alcanza el 10% de lo que se genera por parte de los estudios complementarios, los medicamentos y las ayudas. Los reumatólogos que atienden el Plan Obligatorio de Salud (POS) se encuentran sobrecargados de pacientes y, como en todo el sistema, con pagos retardados e ingresos que apenas justifican el tiempo dedicado a la atención de pacientes. Aunque no tenemos la estadística exacta de cuántos reumatólogos hacen otras cosas para subsistir hay fenómenos como el de algunos médicos trabajando con empresas multinivel y en otro tipo de negocios que nos dejan entrever claramente la profundidad de la crisis.
Hay otros que han optado por convertirse en verdaderos representantesde la industria farmacéutica: se encargan de las relaciones públicas y mercadeo de un producto determinado y se benefician con programas de educación continua y desarrollo de protocolos que, si bien son interesantes y han permitido la internacionalización de la reumatología colombiana, son transitorios, esporádicos, dependen de los lanzamientos de los productos y por la competencia por acceder a ellos se están “tugurizando” y han ido alcanzando rápidamente los valores de las consultas particulares, en devaluados pesos, cuando al inicio se mantenían en estándares internacionales.
Nuestra responsabilidad debe ser definir nuestro propio futuro fortaleciendo todos aquellos programas que fortalezcan la especialidad. Las clínicas de artritis tempranas colombianas (CAT´s) representan un modelo único a nivel internacional por que no están centradas únicamente en un protocolo científico sino que buscan ser centros de integración gremial y académica que faciliten la toma de decisiones y la unión frente a los otros actores del
sistema. Debemos apoyar las CAT´s por que nos obligan a pensar en grupo en cada una de nuestras ciudades, por que fortalecen nuestra capacidad de negociación, por que integran nuestras posiciones a nivel nacional, por que facilitan la toma de decisiones, por que apoyan la labor de la Asociación, por que nos pueden devolver el control de nuestros actos y nos facilitan y también les facilita, la relación bilateral con la seguridad social, la medicina prepagada y la industria farmacéutica, así como con cualquier otro actor interesado en el servicio de los reumatólogos.
Las CAT´s pueden ayudar a conseguir, finalmente, que en este país desarrollemos programas estatales de promoción y prevención en una especialidad que debe probar su utilidad más allá de los textos y sitios académicos. Consideramos que programas de este tipo van en la dirección correcta y son un paso para pensar con más claridad cuál es el futuro de la especialidad.
Carlo Vinicio Caballero Uribe 2004

Si no está escrito, no existe

La Revista Colombiana de Reumatología
y la investigación en Colombia “Si no está escrito, no existe”. Anónimo
Rev Colomb de Reumatol 2003




Las cifras oficiales sobre investigación en Colombia son en general bien conocidas por la academia universitaria. Entre los datos se destaca que sólo 1% de los investigadores en el ámbito mundial se encuentra en Latinoamérica. Sin embargo, somos conscientes de que el país cuenta con científicos de gran renombre como Manuel Elkin Patarroyo y su hermano Manuel, Rodolfo Llinás, Salomón Hakim, Elkin Lucena y Luis Yarzagaray, entre otros. Existen muchos otros nombres, la mayoría de ellos anónimos para el público en general, quienes también realizan su aporte científico a Colombia.
Si tenemos en cuenta que éste es un país de 40 millones de habitantes, las presencia de estos investigadores se explica según las leyes de la probabilidad matemática por las que se rigen los números. Mejorar estas cifras depende de una política definida por parte de todos los estamentos interesados en Ciencia y Tecnología.
Sabemos que es difícil romper las barreras de un pensamiento pesimista heredado del mestizaje y fomentado por la coyuntura dramática que vive el país en la actualidad, para no mencionar la frustrante Ley 100. Este pensamiento crea falsos paradigmas que establecen que sin recursos suficientes es imposible hacer investigación, que publicar en revistas científicas «quita tiempo» y es irrelevante, y que los congresos de actualización en nuestros campos son sólo espacios para integración social o para descansar.
El primer paso del proceso de investigación debe ser la identificación de problemas; en Colombia aún carecemos de adecuados estudios descriptivos epidemiológicos básicos que indiquen cuáles deberían ser las líneas prioritarias de investigación. Estos estudios todavía tienen vigencia en nuestro medio, simplemente porque nuestros antecesores no los describieron o no hemos tenido la tradición de rescatar y enseñar nuestros propios datos, y hemos optado por la transmisión del conocimiento como en los inicios de la humanidad, es decir, por medio de la tradición meramente oral. En este proceso, ¿qué caso tiene enseñar a nuestros estudiantes complejos métodos de
investigación y diseños epidemiológicos altamente sofisticados, si el proceso inicial de identificación de problemas no se ha dado o se ha dado sólo parcialmente por parte de sus profesores?
Durante los últimos años, los reumatólogos colombianos hemos logrado consolidar la Revista Colombiana de Reumatología como órgano oficial de difusión de la Asociación. En conjunto con el portal www.asoreuma.org se han convertido en un vehículo de exportación de conocimiento de nuestras actividades a nivel nacional e internacional.
Todos sus números desde el año 99 están disponibles para consulta en internet y recibimos innumerables visitas y consultas tanto de médicos como de estudiantes que aprecian la calidad de la Revista. Tenemos la meta de ser una revista de consulta ubicada en todos los índices internacionales pertinentes. Es una meta ambiciosa dadas las limitaciones del medio, pero coherente si tenemos en cuenta las características de la especialidad, su desarrollo en el medio y la conformación de varios grupos de reumatólogos en todas las regiones del país.
Sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de los trabajos presentados en los congresos nacionales o internacionales es finalmente enviado a publicación; se hacen demasiadas revisiones de temas, que si bien son de gran calidad, no tienen la misma importancia de los artículos originales que son los que dan la pauta del impacto científico a las diferentes revistas. Finalmente, algunos miembros con gran solidez científica prefieren presentar sus estudios en otras revistas o en idioma inglés. Aunque todo lo anterior pueda ser comprensible, la única manera de impulsar permanentemente la Revista es publicar sistemáticamente en ella y mejorar cada uno de los puntos.
La Asociación ha dado varios pasos para fortalecer la Revista y la investigación en nuestro campo. La creación del primer Premio Nacional de Reumatología, que será apoyado por Laboratorios Abbott, quiere estimular la investigación nacional de enfermedades reumáticas. Hemos creado el Grupo Nacional de Estudio de la Artritis Reumatoide, que debe pasar en los siguientes meses de la etapa de revisión sistemática de la literatura, a la de obtención de datos propios sobre la enfermedad en nuestra población. También tenemos como gran objetivo poder
desarrollar un estudio nacional sobre prevalencia de enfermedades reumáticas. Hemos además publicado guías para el tratamiento de la osteoartritis y de la artritis reumatoide, así como diferentes documentos oficiales de la Asociación que han aparecido en la Revista, y ya es frecuente en los congresos nacionales encontrar citas de artículos aparecidos en ésta.
El doctor Donato Alarcón-Segovia alguna vez me mencionó que, a su juicio, la investigación era «10% inspiración y 90% transpiración». A los colombianos nos sobra creatividad e inspiración. Entonces aportar, es decir, lograr un peso específico en la comunidad internacional, depende de que revisemos nuestras prioridades, definamos nuestros principales problemas, describamos todo lo posible, participemos activamente (con trabajos) en los congresos médicos y publiquemos los datos en nuestra Revista. Además, en un mundo globalizado e interconectado hay avidez por conocer las características de cada enfermedad en todos los países.
Para quienes creen que no es rentable, la investigación genera desarrollo, y además de cumplir un objetivo social, puede generar muchas divisas para los países e individuos que la hacen con inteligencia. Es también una forma de ver la vida y una característica valorada del perfil del reumatólogo. Es posible que descubramos después de un tiempo que ya no sólo participamos y a veces publicamos, sino que también aportamos.
Carlo Vinicio Caballero Uribe

La Certificación y Recertificación


La certificación y el compromiso gremial de la
Asociación.
Rev Colomb de Reumatolol 2003

El Ministerio de Salud y el centro de Proyectos para el Desarrollo (CENDEX) de la Universidad Javeriana, recientemente1 publicaron el libro “Los Recursos Humanos de salud en Colombia: Balance, competencias y prospectiva” que pretende dar luces frente a los actuales efectos de la formación de profesionales de la salud y su perspectiva hacia el futuro. De este juicioso análisis se sacan conclusiones que deben ayudar a la toma decisiones políticas, académicas, personales y familiares de todos los miembros del sector salud. Me quiero referir en este artículo al papel de las agremiaciones profesionales frente a las realidades que ha impuesto la Ley 100.
El estudio menciona que las agremiaciones de profesionales han mostrado limitada, por no decir nula, capacidad regulatoria frente al mercado, la mayoría de estas asociaciones son básicamente nominativas y en realidad no muy activas en los mecanismos de control profesional. Se orientan hacia los aspectos científicos y de mantenimiento de las condiciones gremiales y a diferencia de otros países su desorganización y falta de asociación han impedido restricciones a los cambios potenciales de los sistemas de salud y seguridad social.
Dentro de las recomendaciones del estudio, se establecen políticas hacia el mejoramiento de la información, de disponibilidad y distribución del recurso humano, de productividad, equidad, actualización normativa y de calidad. Con relación a las políticas de calidad se recomienda fortalecer las sociedades científicas trasformándolas desde su actual papel de representación gremial a entidades con capacidad de incidir en el mantenimiento de las condiciones de calidad y profesionalidad dentro de su respectiva área de conocimiento, hasta la posibilidad de convertirse
en entes certificadores de la calidad e idoneidad de los recursos humanos formados y ser proponentes de la reglamentación de especialidades. Igualmente recomienda establecer un sistema de certificación y recertificación de los profesionales de la salud y los docentes de los programas de formación, mediante exámenes o cumplimiento de otros requisitos como educación continuada, producción intelectual, para obtener tarjeta profesional y su
renovación periódica.
Ascofame por otra parte, en asocio con el ICFES están invitando a un taller sobre especialidades
médicas. En el Taller se tratarán aspectos relacionados con la definición de requisitos mínimos para el desarrollo de programas de especialización, a través de consenso de expertos de la respectiva especialidad y se conoce de un decreto gubernamental próximo a salir avalando y reglamentando estos procesos.
Antecedentes y alcances de la certificación
Los procesos de certificación no son nuevos y en Latinoamérica hay países con larga tradición como Argentina, Brasil, México y Perú entre otros para no mencionar países desarrollados. El Dr. Rafael Polo Vargas informa desde la Comisión de Recertificación de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas2 que la certificación es un proceso VOLUNTARIO, periódico, disponible para todos los profesionales y de aplicación exclusiva para quienes lo soliciten en forma expresa. No otorgan título habilitante sino que garantizan que el interesado ha cumplido
con los requisitos académicos, técnicos y éticos que significan un respaldo a la calidad de formación y ejercicio profesional.
La Acreditación tiene un marco legal de sustentación legal extenso, que va desde la constitución del 91 hasta los decretos 2904 de 1994 por la cuál se reglamenta el Sistema Nacional de Acreditación. Los acuerdos 04 y 06 de 1995 del CESU que determinan las funciones e integración del Consejo Nacional de Acreditación, creado mediante la Ley 30 y que dependen del Ministerio de Educación.

Esta claro que la acreditación es un proceso en marcha e irreversible al que debemos dedicar tiempo y esfuerzo. Se debe llegar en un plazo prudencial a reorientar los procesos de Educación Médica Continua, definir los requisitos esenciales para la práctica profesional y estructurar u organizar los entes reguladores para el sector salud donde se tenga en cuenta la opinión de las diferentes sociedades científicas.

Un Modelo Social de Desarrollo


La Asociación Colombiana de Reumatología
(ACR). Un modelo social de desarrollo.
Rev Colomb de Reumatol 2003
La misión de la ACR dice “La Asociación Colombiana de Reumatología es una organización de carácter científico, académico y gremial conformada por médicos reumatólogos y de profesionales afines, dedicada al mejoramiento de la especialidad y sus miembros. Propenderá por que sus afiliados obtengan condiciones ideales para la promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades articulares y musculoesqueléticas con el fin de lograr una mejor calidad de vida en la población colombiana”.
Durante la última década hemos construido entre todos un modelo de desarrollo social para una Asociación científica que nos está permitiendo cumplir con nuestra misión. Este modelo está sustentado en valores como son la Honestidad, Solidaridad, Equidad, Justicia, Unidad y Ética.
Nuestro modelo es el de una Asociación comunitaria donde se tiene una gran valoración del elemento humano en formación, por lo cual la ACR beca a todos los residentes de reumatología del país que desde muy temprano empiezan a tener un grado alto de pertenencia hacia nuestro grupo. También, y en la medida de sus posibilidades, ha apoyado durante los últimos años becarios en el extranjero como los doctores Jhon Londoño formado en México, el Dr. Edwin Jaureguri en Canadá o más recientemente el Dr. Javier Márquez en los Estados Unidos, todos formados en centros de gran prestigio internacional, los cuales a su regreso han empezado a aportar los conocimientos adquiridos en beneficio de todos, como la asesoría epidemiológica
de las Guías Colombianas de AR por el Dr. Londoño, por poner solo un ejemplo. Nuestro modelo también tiene en cuenta al reumatólogo formado, al cual se le apoya desde hace varios años con becas educativas completas para todos los cursos y congresos avalados por la ACR. Igualmente, todos aquellos reumatólogos a quienes se les aceptan trabajos en Congresos internacionales como el Americano o en EULAR, han recibido becas parciales que cubren largamente el valor de la inscripción en este tipo de Congresos. Además se destina anualmente una suma para apoyo a líneas de investigación de reumatólogos y hemos podido colaborar con miembros como el Dr. Juan Manuel Anaya, quien recibió nuestro apoyo y el de muchas otras instituciones que han creído en él. El Dr. Anaya fue honrado este año con el Premio Nacional de Medicina por sus investigaciones en Síndrome de Sjögren. Nuestro modelo considera que la producción intelectual debe estar reflejada en hechos tangibles como proyectos editoriales, es de suma importancia y sólo en los dos últimos años se han editado 2 libros como el de Historia de la Reumatología en
Colombia y las Guías Colombianas de AR.
Durante el Congreso tendremos el lanzamiento de la “Historia del Lupus Eritematoso Sistémico”, obra magna del Dr. Antonio Iglesias, esfuerzo pionero a nivel latinoamericano de alcances universales y que con seguridad será orgullo para las siguientes generaciones de reumatólogos colombianos. Igualmente veremos la segunda edición del libro de “Artritis Reumatoide” editado por los doctores Luis Alberto Ramírez y Juan M. Anaya con el apoyo de la Asociación y la colaboración de un significativo número de reumatólogos colombianos. El texto ha sido enriquecido con toda la experiencia obtenida con las Guías y dos consensos previos, uno sobre terapia biológica y otro sobre AR temprana, inéditos a nivel latinoamericano y que permiten augurar una excelente proyección para este gran esfuerzo editorial.
Nuestro modelo considera la innovación educativa en reumatología esencial para poder difundir los principios y lograr una mayor aceptación de nuestra especialidad y por eso se ha apoyado decididamente en modelos de innovación pedagógica como el realizado por el Dr. Reynaldo Badillo con el cual buscamos, a través de los más modernos métodos interactivos, facilitar y estandarizar la educación en reumatología para nuestros estudiantes y para los médicos generales.
En fin, toda esta proyección social y de servicio al reumatólogo, una parte de lo que hacemos como Asociación, también nos ha permitido solidificarnos económicamente debido a la variedad de productos que ofrecemos, a la seriedad y organización que tiene la ACR, al sentido de pertenencia por la institución y la proyección y visión compartida de todos nosotros que han logrado que la industria farmacéutica nos brinde un apoyo permanente e incondicional, los médicos su confianza al participar reiterativamente en cada uno de nuestros eventos y nuestros miembros su voto de confianza en las políticas y acciones de la Asociación. Esto demuestra, contra todo pronóstico, que la academia y la búsqueda de la excelencia, aún en los tiempos aciagos de la Ley 100, pueden ser rentables social y económicamente cuando se tiene un norte definido y políticas coherentes.
Debemos sentirnos muy orgullosos de lo construido ya que hay muy pocas referencias previas o similares dentro o fuera de nuestras fronteras. Debemos seguir creyendo que sí podemos seguir creciendo y seguir ganando científica, académica, gremial y económicamente, siendo fieles a nuestro modelo comunitario y social de desarrollo, en permanente evolución, cumpliendo nuestra misión como Asociación y nuestro compromiso de colombianos, y mostrando que aún en tiempos de crisis los latinos podemos desarrollar modelos propios y exitosos de desarrollo.
Carlo Vinicio Caballero Uribe
Presidente de la Asociación Colombiana de Reumatología